viernes, 29 de mayo de 2009

Conformación: I

viernes, 29 de mayo de 2009
Nuestro equipo de traducción El sonido y la furia comenzó a gestarse hace apenas unos meses a finales de febrero de 2009. El lanzamiento de la página se dio a principios de mayo y en este poco tiempo hemos tenido una buena respuesta. En tres semanas que la página y varios anuncios han estado circulando en Internet, hemos recibido ya varias solicitudes de información y logramos entablar contacto con nuestros primeros clientes. Este comienzo, que puedo calificar de exitoso, no es únicamente producto de que tengamos ya la página en línea. Todo el proceso de conformación de la empresa nos ha llevado meses de planeación, investigación, adecuación y puesta en marcha del mecanismo que nos permitirá lograr nuestros objetivos.

Nuestro primer paso consistió en establecer qué es lo que queremos ofrecer. La concienciación sobre los alcances de nuestra profesión se dio en un trabajo que realizamos juntos Alfredo y yo antes de conformarnos como socios. En dos jornadas intensas de interpretación, conocimos por experiencia propia lo que tanto se nos inculcó sobre la labor de mediador culttural del traductor/intérprete. Antes lo sabíamos, pero lo experimentamos con claridad esos días, pues nos encontrábamos interpretando inglés-español-inglés para al menos cuatro partes distintas involucradas en unas sesiones de capacitación de un equipo de reabastecimiento de combustible para aviones. En este trabajo nuestra labor principal no consistió sólo en volcar al español el mensaje que venían a transmitir los capacitadores y comunicarles las preguntas que surgieran. Al ir progresando la jornada, fuimos descubriendo los intereses de cada grupo involucrado: lo que unos querían aprender, lo que otros querían demostrar, lo que otros más querían dejar claro, de lo que otro grupo quería convencer. En ocasiones, estos propósitos eran opuestos a los deseos, objetivos e intereses de los otros grupos. Sin embargo, en medio de las conversaciones y acuerdos, nosotros, los intérpretes, pasábamos de abogar por uno de los bandos a representar al otro. Era un constante ir y venir de defender una idea a afirmar lo opuesto, de pedir, defender, atacar, replantear, sugerir, explicar en representación de cada distinto grupo.

Esta experiencia nos enseñó mucho sobre lo que está en nuestras manos al emprender cada proyecto. Estamos entre estas voces y palabras que se dirigen al otro en busca de una reacción. De nosotros depende que la comunicación se lleve a cabo e, incluso, que el encuentro finalice de forma exitosa. Fue aquí cuando decidimos asociarnos, pues estos días fueron muy satisfactorios para nosotros y nos abrieron los ojos a las oportunidades que teníamos trabajando juntos y la similitud de nuestra concepción de la labor del traductor e intérprete. De nuestro primer trabajo juntos surgió nuestra ideología: somos traductores que trabajan entre voces distintas que se oponen, se complementan, se contradicen, acuerdan, piden y dan. Nuestra labor es la mediación entre estas voces. Mediamos reconociendo la intención del mensaje que portamos y haciéndolo llegar como lo espera quien lo comunica, y devolvemos el mensaje tomando la voz de quien participa en este proceso de comunicación desde el otro extremo.

viernes, 22 de mayo de 2009

Pitching pennies, matching nickels

viernes, 22 de mayo de 2009

Traduciendo y subtitulando por placer y como ejercicio una serie de documentales sobre fotografía, Contacts, me encontré con dos nombres de juegos infantiles en inglés: pitching pennies y matching nickels. Durante mi investigación, encontré fuentes en inglés con descripciones donde se hace referencia a ellos como "juegos callejeros". No son el tipo de juegos que se practiquen dentro de casa, por lo general, pues se trata de ganarle una monedita a alguien y no se puede hacer transa con la propia familia.


Por alguna razón, sólo logré encontrar la definición de diccionario de uno de los juegos:
Pitching pennies: a gambling game in which pennies are tossed to a mark or against a wall, the winner being the person whose penny lands closest to the mark or wall.
La definición de matching nickels la encontré dentro del texto del libro Constructive Conflicts de Louis Kriesberg: "Supose two persons, Dan and Joe, play a game of matching nickels; each flips a nickel and if they match (both heads or both tails), Joe gives Dan the nickel; if the coins do not match, Dan gives Joe the nickel."

Estos juegos también son conocidos y practicados en México y en los países donde se habla español, pero los nombres que se les dan varían por país. De igual forma, al ser producto de la cultura popular y transmitidos de persona a persona, es común que haya muchas formas de jugar el mismo juego, con pequeñas diferencias. En mi experiencia, pitching pennies puede traducirse de forma muy precisa por "rayuela", de acuerdo con su uso en México. El nombre de este juego en mi país coincide con la primera definición que da el DRAE: "Juego en el que, tirando monedas o tejos a una raya hecha en el suelo y a cierta distancia, gana quien la toca o más se acerca a ella."

En otros países como Argentina, por ejemplo, "rayuela" se refiere al juego que en México llamamos "avioncito": se dibuja una figura con divisiones en el piso, y se va tirando una moneda en ellas, tratando de tomarla de nuevo saltando con un solo pie. Aquí es "avioncito" porque esta figura tiene forma de avión, por lo general.

Por otro lado, matching nickels no tiene un equivalente exacto, hasta donde abarca mi experiencia con este tipo de juegos y lo que descubrí con mi investigación. El juego más parecido en México es el que llamamos "volado": en vez de usar dos monedas, se echa una única moneda al aire y las dos personas que juegan elijen entre uno de los dos lados de la moneda, ya sea águila o sol. Gana quien le atine al lado en que caerá la moneda. En este caso no sólo se puede ganar la moneda, sino que este juego sirve para decidir entre dos posibilidades en un sinfín de contextos, dejándolo todo a la suerte. Tiene la característica de poder jugarse de forma individual.

En relación con su cualidad de juegos callejeros, me dijeron unos amigos que la rayuela no es tanto un juego infantil, sino más bien un juego para ganarse unos pesos y volver a la cantina a seguir tomando.

Los resultados de esta investigación llamaron mi atención pues fue difícil encontrar la descripción exacta o referencias claras hacia uno de los juegos en las entradas de Internet. Pitching pennies debe ser el juego más común, pues con ese no tuve problemas. Sin embargo, matching nickels fue difícil de encontrar. Es probable que ya no se juegue mucho. Yo asumo que se jugaba bastante entre los niños que se reunían en la calle a pasar la tarde pues William Klein, fotógrafo que narra sus experiencias en el documental, lo menciona como uno de los juegos que recuerda que se jugaban fuera de la dulcería en el barrio donde vivió. En mi propia experiencia, yo jugué volado muchas veces, incluso ahora sigue siendo una importante herramienta de toma de decisiones (qué película ver, cuáles zapatos comprar, dónde reunirme con alguien) y recuerdo a mis amigos de la secundaria jugando rayuela afuera del salón. Sin embargo, mi investigación de campo entre la población menor a 15 años, con una muestra de 5 niños incluyendo a mi hermano menor en la Ciudad de México, indica que ya casi nunca juegan estos juegos, pero aún los conocen de nombre.
No quiero que esto sea una nota nostálgica sobre la pérdida de estas tradiciones. Más bien quisiera señalar la brecha que se abre con respecto a los juegos y la manera en que yo, de 23 años, puedo entender a lo que se refiere Klein al recordar su infancia marcada por estas experiencias, y lo que podría representar para la generación de mi hermano. William Klein nación en 1926, y debió salir a la calle a jugar entre la década del 1930 y 1940. Yo nací sesenta años después, pero en este sentido no me siento tan lejana de la experiencia de Klein. Jugamos los mismos juegos.

Al traducir, es común encontrarse con estas brechas que a menudo aparecen por las diferencias entre las culturas. La manera de entender y de reproducir el mundo con palabras es propia de cada grupo humano y, del mismo modo, los juegos y otras manifestaciones culturales surgen dentro de un contexto particular. En este caso esta manifestación cultural, el juego, coincidió en gran medida con la que puede hallarse en México. Donde detecto la brecha es entre las generaciones. Tomé conciencia de que, con la rápida globalización y la pérdida de ciertas costumbres y rasgos culturales que implica este proceso, es necesario cuidar cómo puede ser entendida una traducción no sólo para un país, sino también para los diferentes grupos de edad que lo integran. Esto es obvio con textos muy especializados que se dirigen a una población en específico o al traducir textos que por su distancia en el tiempo contienen referencias poco claras para un lector actual. En este caso, se trata de un texto sobre fotografía pero que se dirige al público en general y que se produjo a finales del siglo XX. No dudo que por ahora pueda entenderse con claridad a lo que refieren los nombres de estos juegos, pero quizá, más adelante sea necesario hacer más clara mi presencia y añadir una nota de traducción con una explicación sobre una actividad social que se practicaba hasta principios del siglo XXI. Traduciendo tomo conciencia del paso del tiempo.

viernes, 8 de mayo de 2009

viernes, 8 de mayo de 2009
Este es el inicio de un blog sobre traducción, práctica de la traducción y todo lo que conlleva el trabajo independiente en este campo. Mi intención es mantener un registro del camino que estamos siguiendo mi amigo Alfredo y yo para crear y sacar adelante nuestra empresa de traducción: Traducciones El sonido y la furia. Espero que este espacio me sea útil para racionalizar el camino que estamos llevando y abrir espacio para consejos e intercambio de ideas con otros colegas traductores o trabajadores independientes.

Esta primera publicación concuerda con el lanzamiento de nuestra página de Internet: Traducciones El sonido y la furia.

lunes, 4 de mayo de 2009

Traducciones El sonido y la furia

lunes, 4 de mayo de 2009
Somos dos traductores mexicanos formados en la UNAM que decidimos asociarnos para comenzar un negocio de servicios de traducción. Nos conocimos en la Facultad de Filosofía y Letras, hace unos cuatro años, donde ambos estudiamos Literatura Inglesa con especialización en traducción. Nuestra empresa se llama "Traducciones El sonido y la furia", como referencia y homenaje a Shakespeare y Faulkner. Decidimos nombrarnos así jugando con el significado de la expresión sound and fury ("palabrerío" en español). El sonido y la furia es el mundo de palabras que nos rodea, la información que nos abruma, las voces que no conocen a su interlocutor. Nuestro trabajo como profesionales del lenguaje es darle sentido al sonido y la furia. Como traductores, nuestra labor es de mediación. Trabajamos entre culturas que emplean códigos distintos de comunicación, donde es fácil perder el sentido si no se tiene el conocimiento y la sensibilidad para comprenderlos y transmitirlos. Trabajamos entre palabras que no serían más que sonido y furia si no se entendieran y transmitieran dentro de su contexto y para el contexto al que se dirigen. Trabajamos con lenguajes, con palabras, con culturas que componen la vida y le dan sentido.


Tomorrow and tomorrow and tomorrow,
Creeps in this petty pace from day to day
To the last syllable of recorded time,
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out, brief candle!
Life's but a walking shadow, a poor player
That struts and frets his hour upon the stage
And then is heard no more: it is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing."
Macbeth, 5, V
 
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